Estamos listas para el segundo descenso del día... nos esperan 45 metros de profundidad, y una pared con un poco de vegetación por todas partes. Podré esquivar todos esos pequeños magueyes? y ese árbol que sobresale casi al final? Me han dicho que después de la mitad de la bajada, la pared tiene un hueco y que habrá un punto en el que no podré tocarla, estaré totalmente suspendida de la cuerda y si no tengo cuidado puedo empezar a girar sin control. El primer descenso estuvo genial, al principio sentí que el corazón se me salía, porque como dicen, la parte más difícil es cuando tienes que enfrentar tu propio instinto de caminar siempre vertical. Intentaba explicarle a mi cuerpo que también se puede caminar con cierta inclinación y aún sin ver lo que se tiene atrás. Después de unos instantes de negociación interna, logré entregarle mi confianza a la cuerda que sujetaba con fuerza en mi mano derecha y así empecé a bajar. Durante los primeros 5 metros mantuve una lucha intensa con mi inseguridad, hasta que poco a poco fui venciendo y comencé a disfrutar. El clima está perfecto, la vista es hermosa y el silencio es tan placentero. [Leer más]
El paisaje cambió a los pocos kilómetros de dejar DF y la contaminación excesiva dio paso al azul intenso del cielo y a las nubes perfectamente maquilladas de blanco. Puebla sería el destino. Salimos de DF a las 12.20 horas en un autocar de la compañía ADO, en el metro San Lázaro. Dos horas más tarde llegamos a la estación de autocares de Puebla.
De Puebla nos dirigimos a Xolula, donde se asienta una iglesia en un montículo que hace presagiar que debajo existía una perfecta pirámide. Fuimos en "carro" hasta San Nicolás de los Ranchos, a las faldas del espectacular volcán Popocatopelt de más de 5.000 metros y en activo. [Leer más]
Ahí estábamos intentado descubir la belleza de Distrito Federal y preparadas para hacer turismo por una ciudad de 20 millones de habitantes y calles, al menos una, de 42 kilómetros. Pocas eran las referencias que tenía sobre DF antes de emprender el viaje, pero al final sólo puedo decir que me sorprendió gratamente.
En la parada de metro Indios Verdes tomamos un autocar que nos transportó hasta las pirámides de Teotihuacan; sí el mismo lugar idílico donde ahora EEUU quiere expandir su poder e instalar un gran centro comercial. Dos mariachis nos amenizaron el viaje con su acordeón y su guitarra, mientras en el exterior se sucedían las barriadas apiladas en las laderas de los cerros próximos a DF. Viviendas humildes, depósitos de agua en los tejados, banderas y más banderas mexicanas por todos los lados…
Tomamos una ‘ronda de cuota’ y en pocos minutos llegamos a las pirámides. La primera que nos recibió fue la impresionante del Sol. Caminamos dos pasos y me llevé la sorpresa de que dos compañeros de profesión de Valladolid (José Luis y Rosa) estaban allí al pie de la mole de piedra. Entre risas entrecortadas y comentarios ascendimos los cientos de escaleras que nos separaban de la cumbre. La subida fue cansada, pero menos de lo que me pensaba viéndola desde abajo. Además los escalones eran mucho más cómodos y menos empinados que los que había visto antes en fotografías de Chiche Itza, en la Ribera Maya. [Leer más]
El título de la crónica puede resultar exagerado, pero hay que verlo. Tras participar durante el mes de septiembre de 2004 en un viaje de turismo solidario por México; recorrer DF, Puebla, comunidades indígenas de la Huasteca de Hidalgo, pasar por Veracruz y Guerrero, puedo asegurar, a falta de conocer eso sí Chiapas y la Riviera Maya, que Oaxaca es, al menos, mi paraíso.
Viajamos de DF a Oaxaca en un autocar de lujo (280 pesos) que nos llevó seis horas. Allí los transportes se dividen en muchas categorías, que van desde los destartalados a los de mega lujo, pero los precios no siempre difieren mucho. Llegamos a las 6 de la mañana a la pequeña estación de primera clase de Oaxaca. Nos alojamos en el albergue que el Gobierno del PRI construyó para que las familias de los presos políticos de Loxichas levantaran el ‘plantón’ que durante cuatro años mantuvieron en el Zócalo, de la misma forma que los de Sintel en Madrid. Recuerdo en este punto que el viaje era de turismo solidario. [Leer más]
Un viaje a la Huasteca de Hidalgo, en el corazón de México. Corto pero intenso. Me enamoré de los huastecos hidalguenses, de su paz, dignidad y humildad. Pisar el laberinto de las comunidades fue todo un placer. Mirarles a los ojos, un privilegio. Participar en un viaje de turismo solidario de un mes de duración, el camino para conocer el otro lado de México, el no turístico.
No íbamos a un pueblo, no nos hospedaríamos en una casa de ricos, ni en un hotel, ni en un albergue. Tendríamos la oportunidad de compartir la forma de vida de esa gente, dormir en el suelo, sobre nuestros petates o los que nos prestaran, y soportar el picazón insistente de los mosquitos. Ver tarántulas, alacranes y todo tipo de animales, incluso algunos a los que no podíamos siquiera poner nombre. A todo esto, sufrir en nuestras pieles cómo corría el sudor bajo el calor tropical de la zona.
Visitamos cinco comunidades (Xiliteco, Tepetzintla, 14 de Mayo, El Lindero, Tohuaco), entrevistamos docenas y docenas de simples campesinos, de mujeres, de representantes de las comunidades y autoridades populares. Recogimos material de sus documentos donde reflejan su posición ante los problemas y las denuncias de los atropellos e injusticias, de los engaños y la burla a la que han sido y son objeto por parte del Gobierno. Tuve entre mis manos el listado de las muertes que las tomas de tierras habían provocado entre los indígenas a partir de los años 70 (unas 200 personas fallecieron incluidos niños) Conocimos muy de cerca una organización campesina que al mismo tiempo que eleva la conciencia de sus miembros, eleva su nivel moral y mejora sus costumbres. El fin del paternalismo, el fin del individualismo. Creen a pies juntillas en la fraternidad del trabajo colectivo, tanto como en la dignidad del indígena. [Leer más]
En primer lugar he de indicarte que yo realicé todo el viaje en autobús y por mi cuenta y riesgo, es decir salvo dos excepciones no realicé reservas hoteleras desde España y dormí en pequeños hoteles. Para mí era principal que las habitaciones fuesen privadas, limpias y que dispusiesen de cuarto de baño privado, puesto que mi novia no estaba acostumbrada a viajar de este modo (he de reconocer que algunos hoteles fueron un acierto y otros no eran demasiado limpios). Es fundamental que recuerdes que México no es España, por lo que algunos usos y costumbres te chocarán y evidentemente es un país más pobre (esto ha de ser entendido casi como una virtud, ya que cuando vuelvas a España lo añorarás y habrás crecido tanto como persona como culturalmente).
Te contaré las características de mi viaje para que vosotros mismos decidáis hasta que punto nuestros viajes son compatibles y de no serlo, puedas adaptarlo o que te sirva como pequeña guía. Mi presupuesto (una vez ya pagados el vuelo Madrid-Cancún, y otros dos vuelos internos Pto. Escondido - DF, y DF - Cancún) fue de 1200 euros para 30 días. El viaje se puede realizar con algo menos de presupuesto (tan poco con mucho menos) y evidentemente con más presupuesto. [Leer más]
Itinerario:
6 noches Playa del Carmen
1 noche Valladolid
3 noches Mérida
3 noches Palenque
6 noches en San Cristóbal de las Casas
1 noche en DF
Billetes de Avión:
Sacado con travel club ( www.travelclub.es ) con la compañía iberia I /V
Madrid - Miami - Cancún / DF - Madrid. Coste : 3.000 puntos 112 €+ tasas total 149, 50 €. Duración de ida 14.40 horas, vuelta 10 horas.
-Aviacsa: Vuelo Tuxtla Gutierrez (chiapas) a DF 103.43 €. Duración 1.30 horas. Sacado desde España en una agencia.
Tarjetas de Crédito:
Funcionan tanto la visa como la 6000 y tanto pagar como sacar dinero de cajeros nos salió a cuenta pues nos aplicaron un cambio bastante alto.
Aeropuerto Cancún
Cambio:
Llevamos solo Euros Donde se recogen el equipaje puedes cambiar lo justo pues no es muy favorable. 1€= 12 pesos. En otros sitios cambiamos desde 12.50 a 13.
Traslado a Cancún:
Lo mas barato es coger un autobús que te lleva a la central de autobuses, salen cada 15 minutos y se compra el ticket a la salida del aeropuerto de la empresa. pesos [Leer más]