10.01.07. A Oporto (18km-18km).
Me reúno con César al amanecer. Voy cojo. No sé qué me pasa en el tobillo izquierdo pero desde hace una semana he de caminar con una tobillera porque me da unos pinchazos inenarrables. Espero que poco a poco me recupere, pero de momento no tengo muy claro que pueda llegar a Santiago. Nos vamos para el aeropuerto en donde nos encontramos con Jorge. Mientras hacemos el check in, se nos cuela un gallego con muchísimo arte. Acabamos hablando con él y felicitándole por su picardía. Tenemos tiempo y estamos de muy buen humor, los tres reunidos de nuevo listos para un nuevo Camino. Aún en la cola, que no sabemos qué está haciendo nuestro gallego pero lleva ya casi quince minutos en el mostrador, me encuentro a un amigo de toda la vida. Mejor debería decir que me encuentra él, que yo todavía estoy medio dormido. Se va para Bilbao y está feliz. Por una vez, no nos pegamos Jorge y yo por la ventana. Para César es el primer vuelo de su vida, y se la cedemos. [Leer más]
Me gustaría proponeros un agradable paseo por la capital de nuestro vecino país, Lisboa, la cual he visitado hasta en cuatro ocasiones, a saber, por vacaciones, por gusto, por trabajo y por vicio. Este paseo comenzará a la altura de Marqués de Pombal, cuya larga y ancha avenida de “La Liberdade” induce a un largo y tranquilo paseo por una Lisboa burguesa (olvidémonos por un momento, de la Lisboa romántica y canalla de “Bairro alto”, con sus fados y restaurantes con olor a mar, antaño resguardo de marineros y prostitutas; la Lisboa blanca o rosada, geométrica y pombaliana de la “Baixa”; la Lisboa “antiga” de Alfama, de calles y callejones, recobecos y callejuelas imposibles, estrechas, empinadas y sinuosas, que no dan descanso al viajero, vénulas y arteriolas de la ciudad, llena de tranvías de otras épocas o del corazón descubridor y transoceánico, punto de encuentro de civilizacones del Portugal imperial que evoca “Belem”, o de la Lisboa comercial del “Chiado”, o de la Lisboa trabajadora, humilde y pobre de “Santo Amaro” y “Alcantara” con sus docas y sus comercios o de la novísima y moderna Lisboa de la EXPO de Alejandro Calatrava en la otra punta de la ciudad). [Leer más]